La charca se iba llenando más y más de los pájaros
y animales que habían caído en ella:
había un pato y un dodo, un loro y un aguilucho y otras curiosas criaturas.

A los pocos minutos a Alicia le parecía de lo más natural encontrarse
en aquella reunión y hablar familiarmente con los animales,
como si los conociera de toda la vida.
Sostuvo incluso una larga discusión con el Loro,
que terminó poniéndose muy tozudo y sin querer decir otra cosa que
Ťsoy más viejo que tú, y tengo que saberlo mejorť. 
Alicia se negó a darse por vencida sin saber antes la edad del Loro,
y el Loro se negó rotundamente a confesar su edad...

...el Aguilucho bajó la cabeza para ocultar una sonrisa;
algunos de los otros pájaros rieron sin disimulo.

UNA REUNIÓN DE PAJAROS

UNA REUNIÓN DE PAJAROS          162x81        acrilico, pan de oro y óleo sobre madera

DETALLE

DISEŃO:

J.L. MUŃOZ